La Cova Dones
La Cova Dones se encuentra en el término municipal de Millares (Valencia), en el espectacular paisaje del karst de Cortes-Millares, junto al cañón del río Júcar. Es una cavidad de aproximadamente 500 metros de recorrido, formada por una antigua galería subterránea asociada a un sistema kárstico hoy fósil. Su amplia entrada, su recorrido prácticamente llano y la presencia de agua permanente hicieron de ella un espacio especialmente accesible y atractivo para las comunidades humanas a lo largo del tiempo.
La cueva era conocida y frecuentada por los habitantes de la zona desde mucho antes de que comenzaran las investigaciones arqueológicas. Ya desde la década de 1960 diversos investigadores realizaron prospecciones y documentaron materiales arqueológicos superficiales, especialmente cerámicas de época ibérica, que llevaron a interpretar Cova Dones como una cueva-santuario. Sin embargo, estos trabajos fueron puntuales y el yacimiento nunca había sido objeto de una investigación arqueológica sistemática.
Sin embargo, en 2021 se produjo un descubrimiento que cambió radicalmente la historia de la investigación de Cova Dones: durante una visita se identificaron pinturas paleolíticas hasta entonces desconocidas. A partir de este hallazgo, en 2023 se puso en marcha un proyecto de investigación integral (DONARQ) que ha revelado un extraordinario conjunto arqueológico, con importantes evidencias de diferentes momentos de la historia humana.
Hoy sabemos que Cova Dones conserva uno de los grandes conjuntos de arte rupestre paleolítico del Mediterráneo, numerosas evidencias de transformación humana del espacio subterráneo y un importante santuario de épocas íbera y romana. Esta sucesión de usos convierte la cavidad en un lugar excepcional para estudiar cómo las sociedades humanas han explorado, transformado y dotado de significado al mundo subterráneo durante milenios.
Historia de las investigaciones
El conocimiento y frecuentación de Cova Dones está atestiguado desde hace siglos. A finales del siglo XVIII, el naturalista Antonio José Cavanilles visitó la cavidad y dejó constancia de ella en sus Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, Población y Frutos del Reyno de Valencia, acompañando su descripción con ilustraciones del exterior y del interior de la cueva, que él denomina en su obra Cova de les Dones, recogiendo el topónimo local.
Su interés arqueológico comenzó a desarrollarse especialmente a partir de la década de 1960. Las investigaciones y prospecciones realizadas por J. Donat y posteriormente por J. Aparicio permitieron recuperar materiales arqueológicos, principalmente cerámicas de época ibérica, y reconocer la cavidad como uno de los denominados santuarios rupestres ibéricos.
Ya en el siglo XXI, en la tesis doctoral de T. Martínez i Rubio se recoge la existencia de pinturas de época histórica en el vestíbulo de la cavidad y, posteriormente, S. Machause y J. Falcó propusieron una frecuentación especialmente intensa de Cova Dones entre los siglos V y III a.n.e., basándose en el estudio de los materiales ibéricos depositados en el museo y en una nueva recogida superficial. Sin embargo, el yacimiento nunca llegó a ser objeto de trabajos arqueológicos sistemáticos.
Una historia que probablemente todavía está lejos de ser completa.
Cavanilles documenta la cavidad
Primera descripción conocida de la cueva, con ilustraciones de su exterior e interior, bajo el nombre de Cova de les Dones.
Primeras prospecciones sistemáticas
J. Donat y, después, J. Aparicio recuperan cerámicas de época ibérica y proponen la cavidad como santuario rupestre ibérico.
Nuevas lecturas del vestíbulo
La tesis de T. Martínez i Rubio documenta pinturas de época histórica; S. Machause y J. Falcó plantean una frecuentación intensa entre los siglos V y III a.n.e.
Descubrimiento del arte paleolítico
Virginia Barciela, Ximo Martorell y Aitor Ruiz-Redondo identifican de forma fortuita pinturas paleolíticas en el interior de la cavidad.
Comienza la investigación integral
Se pone en marcha el proyecto DONARQ, incorporando progresivamente nuevas disciplinas y especialistas.
Se documenta el santuario romano
Localizado en una sala a más de 200 metros de la entrada.
Más de un centenar de espeleofactos
Se identifican formaciones de la cueva transformadas intencionadamente por acción humana.
Las inscripciones se multiplican
El número de inscripciones latinas conocidas en el santuario pasa de una quincena a al menos 120.
El Paleolítico Superior
El descubrimiento realizado en 2021 reveló que Cova Dones escondía uno de los conjuntos de arte rupestre paleolítico más importantes del Mediterráneo. Las investigaciones han documentado ya más de 150 unidades gráficas, entre pinturas y grabados, distribuidas por diferentes sectores de la cavidad. Algunas de ellas presentan una antigüedad mínima superior a 24.000 años, aunque las dataciones absolutas del arte paleolítico todavía están en curso.
El repertorio combina figuras de animales, signos geométricos y motivos no figurativos. Entre los animales representados se encuentran caballos, ciervas, ciervos y uros. Las técnicas también son variadas: hay grabados realizados con diferentes procedimientos, trazos digitales o macarroni y pinturas.
Pero el rasgo más extraordinario de Cova Dones es el uso de arcilla como pigmento. Se han identificado cerca de un centenar de motivos realizados con este material —una técnica poco conocida en el arte paleolítico europeo—, lo que está permitiendo estudiar por primera vez con gran detalle cómo se seleccionaba, preparaba y aplicaba este material. En algunos sectores se han localizado incluso oquedades de las que quedan huellas de esa extracción de arcilla, lo que permite reconstruir parte de la cadena de acciones que precedía a la realización de las figuras.
Además, el estudio de los diferentes estados de conservación —desde pinturas bien preservadas hasta los denominados «fantasmas», en los que apenas queda materia pictórica— está permitiendo comprender mejor cómo estas representaciones se han transformado a lo largo del tiempo y permitirá que sean identificadas en otras cuevas.
Un espacio utilizado, no solo decorado
El arte rupestre es solo una parte de la historia paleolítica de Cova Dones. La prospección sistemática de paredes y suelos está permitiendo reconstruir el contexto arqueológico interno de la cavidad: se han identificado evidencias de combustión, indicios de extracción de arcilla y objetos relacionados con las actividades desarrolladas en el interior.
Entre estos hallazgos destaca un colgante de piedra, localizado a unos 400 metros de la entrada, en una pequeña grieta situada sobre una repisa, justo debajo de un panel decorado con arte paleolítico. El análisis tecnológico y composicional indica que se trata de una pieza trabajada sobre una roca probablemente obtenida en el entorno próximo de la cavidad. La perforación y las huellas de uso demuestran que fue utilizada como adorno personal. Aunque no puede demostrarse de manera absoluta que fuera depositado intencionadamente, los investigadores consideran más probable esta interpretación que la de una simple pérdida o abandono.
Las personas que penetraron en sus sectores profundos no solo realizaron imágenes sobre las paredes, sino que también llevaron consigo objetos, obtuvieron materias primas dentro de la propia cueva y pudieron depositar elementos en relación con los espacios decorados.El colgante amplía nuestra visión de Cova Dones
Los espeleofactos
Cova Dones no solo fue decorada: sus visitantes prehistóricos también transformaron físicamente el interior de la cueva.
En 2024 se identificaron las primeras estructuras modificadas intencionadamente y, durante los trabajos de 2025, se documentó más de un centenar de espeleofactos. Se trata de formaciones de la propia cueva —principalmente estalagmitas y otros espeleotemas— que fueron fracturadas, desplazadas, recolocadas o agrupadas por acción humana para crear nuevas estructuras o facilitar el tránsito por el espacio subterráneo.
Entre las estructuras documentadas se encuentran agrupaciones de formaciones estalagmíticas, estructuras en forma de anillo, elementos dispuestos a modo de escalones y grandes estalagmitas seccionadas y desplazadas para modificar el recorrido por la cavidad. Estas evidencias muestran que las personas no se limitaron a recorrer la cueva: también adaptaron y transformaron activamente su entorno.
La presencia de recrecimientos de calcita sobre algunas fracturas indica que, al menos parcialmente, estas modificaciones son antiguas y podrían corresponder a momentos prehistóricos. Sin embargo, la cronología precisa de los espeleofactos todavía está siendo investigada mediante análisis geomorfológicos, arqueológicos y programas específicos de datación.
Los espeleofactos aportan así una nueva dimensión a la investigación de Cova Dones: permiten estudiar no solo lo que las personas representaron en las paredes, sino también cómo transformaron y organizaron el espacio subterráneo que estaban utilizando.
El santuario íbero-romano
Mucho después de las primeras visitas paleolíticas, Cova Dones continuó siendo un lugar de especial significado. Los materiales arqueológicos recuperados en la cavidad ya habían llevado a interpretar su uso como espacio de culto en época ibérica. Las investigaciones recientes han revelado además un importante santuario de época romana en una sala situada a más de 200 metros de la entrada.
En 2023 se identificaron las primeras inscripciones latinas de carácter votivo en este sector. Entre los hallazgos se encontraba también una moneda del emperador Claudio, depositada como ofrenda en una fisura junto a una estalactita. Estos descubrimientos permitieron reconocer la función religiosa de este espacio durante época romana.
Las investigaciones realizadas en 2026 han multiplicado el número de inscripciones conocidas: actualmente se han documentado unas 120, la mayoría atribuibles a los siglos I y II d. C. El conjunto se convierte así en el más numeroso de inscripciones latinas conocido hasta la fecha en una cueva-santuario del Imperio romano. Además, se han documentado nuevos materiales arqueológicos en este espacio, probablemente relacionados con ofrendas.
Varias inscripciones contienen nombres femeninos y un grupo de inscripciones votivas confirma la veneración de una divinidad femenina a la que se aludía reverencialmente como Domina, «la Señora». En tres de ellas aparece MALACI, una advocación hasta ahora desconocida para una divinidad, cuya interpretación definitiva continúa en estudio.
Cova Dones revela así una extraordinaria continuidad en el uso simbólico de la cueva: un espacio que, miles de años después de las primeras manifestaciones paleolíticas, siguió siendo elegido como lugar de culto y ritual.
El proyecto DONARQ
DONARQ nació en 2023 como un proyecto de investigación centrado en Cova Dones y, con el tiempo, se ha convertido en el marco común que reúne diferentes proyectos interrelacionados desarrollados en la cavidad. Se enmarcan dentro de la coordinación científica de la Dra. Virginia Barciela (Universidad de Alicante) y del Dr. Aitor Ruiz-Redondo (Universidad de Zaragoza).
Financiados por distintas instituciones y de carácter eminentemente pluridisciplinar, estos proyectos comparten un mismo objetivo: avanzar en el conocimiento, documentación, conservación y divulgación de uno de los conjuntos arqueológicos subterráneos más excepcionales de la Península Ibérica.
Este marco de investigación cuenta también con el apoyo esencial de las universidades de Zaragoza y Alicante, a través de los institutos de investigación IUCA e INAPH respectivamente, y del Ayuntamiento de Millares, que aportan medios humanos, materiales y apoyo logístico para el desarrollo de los distintos proyectos.
DONARQ
Cova DONes: Arte Rupestre y su contexto arQueológico
CCCOVUS
Assessing the Chronological Context of COVa Dones rock art through U-Series dating
MEDITERRALP
MEDITERranean Rock Art in the Late Palaeolithic
MEDSYMBIOUR
Palaeolithic MEDiterranean SYMBolic behavIOURs
Intervención en el Bien de Interés Cultural Cova Dones
Equipo de investigación
Dr. Aitor Ruiz-Redondo
Dra. Virginia Barciela
Dra. Silvia Alfayé
Investigadores
Actualidad y difusión
Esta sección reunirá las publicaciones científicas del proyecto, las actividades de divulgación y el acceso a la visita virtual de Cova Dones. Se irá completando a medida que avance la investigación.
Difusión
Prensa, conferencias y actividades de divulgación del proyecto.
En construcciónVisita virtual
Recorrido interactivo por Cova Dones, sus paneles y hallazgos.
En construcción
COVA DONES